We-Can-Help-IAQ.jpg

Calidad del aire (relativo al confort humano)

La calidad del aire interior (IAQ – Indoor Air Quality) se ve afectada por contaminantes como el polvo, el polen, bacterias y componentes orgánicos volátiles (VOCs).

Estos contaminantes proceden de los muebles, los laboratorios, los procesos de limpieza y las personas que ocupan el edificio. Una baja calidad del aire interior puede ocasionar problemas de salud, tales como picor de ojos, dolores de cabeza y fatiga. Una exposición prolongada en un entorno con estas características puede contribuir a la aparición de enfermedades respiratorias crónicas, como el asma. Por esta razón, el mercado de los sistemas de deshumidificación se ha visto impulsado por la preocupación sobre la calidad del aire interior (IAQ) y el uso de la energía dentro de los edificios. Irónicamente, una de las principales causas de los problemas ocasionados por la calidad del aire interior, se debe a la revisión de los requerimientos de la demanda de aire exterior introducido dentro del edificio. 

Como resultado, el aire exterior puede suponer hasta un 80% de la carga de deshumidificación de un edificio y puede poner en peligro la capacidad de los sistemas de aire acondicionado existentes para manejar el aumento de la carga latente. Una ventilación y deshumidificación apropiada puede proporcionar beneficios económicos gracias a la reducción de los costes operativos, una mejor calidad del aire interior y un aumento de los niveles de confort. Sin embargo, ésto supone un mayor reto. ¿Cómo seleccionar un sistema de tratamiento del aire que pueda ofrecer una mayor ventilación recomendada por la normativa ASHRAE Standard 62 sin el aumento de los costes del sistema y de operación?

AT_case_Muntersprincipleuk.jpg

Para cumplir estas condiciones, Munters utiliza dos tecnologías: recuperación de energía del aire que se expulsa al exterior y deshumidificación por rotor desecante para mantener la humedad en la  zona de confort definida ASHRAE. Combinando estas dos tecnologías, Munters ofrece un gran número de beneficios. La solución de Munters elimina la humedad en la fase de vapor, gracias a su rotor desecante mejor que por condensación con una batería de enfriamiento. Como el aire no está saturado, mientras entra en el edificio, los conductos de suministro de aire permanecen secos. ASHRAE reconoce la importancia de que los conductos se conserven secos en su Standard 62, dónde exige que se mantenga la humedad por debajo del 70% para evitar el crecimiento de microorganismos. Esta condición es muy difícil de satisfacer con los sistemas de tratamiento de aire basados en el enfriamiento – pero los sistemas de control de humedad de Munters, controlan la humedad, fácilmente, en los conductos cumpliendo las directrices de ASHRAE. 

Somos expertos

Enviaremos su consulta al contacto
de Munters de su país